Se dio cuenta que al menos ella había sentido algo por el... ya que habiendo millones de personas en el mundo.. por alguna extraña razón lo había elegido precisamente a el para partirle el corazón.
J.M.(De kuruba)
viernes, 6 de diciembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
ΕL DRAGÓN Y EL HADA
Era una vez un dragón que nunca había tenido una compañera, que anduvo errante por montañas y cuevas, vagando el y su interminable soledad.
Un día, un hada se acercó y se sentó en su nariz...
El dragón se sorprendió. Él la miró a los ojos y le preguntó:- No temes que intente comerte?
- No...Yo soy muy pequeña y no saciarías tu hambre... - contestó el hada.
- No tienes miedo que te encierre en una cárcel para siempre?
- No...Nosotras las hadas, podemos desaparecer cuando lo deseamos.
- No Tienes miedo de que me enamore de ti? Inquirió el dragón.
La hada, que no esperaba esa pregunta, se tomo unos minutos para responder adecuadamente:
- No...todo el mundo quiere un día amar y ser amado.
El dragón sintió un fuerte deseo de abrazarla, pero las uñas de sus garras clavarían el cuerpo de la pequeña hada...
Quería besarla, pero el fuego de su respiración quemaría sus alas.
Entonces el dragón tristemente lloró, y al abrir sus ojos vió que sus lágrimas habían ahogado a su amada.
La pequeña hada murió en sus brazos, pero antes de partir se oyó un último susurro, como un secreto:
- No es suficiente querer amar, debes ser capaz.
anónimo.
Un día, un hada se acercó y se sentó en su nariz...
El dragón se sorprendió. Él la miró a los ojos y le preguntó:- No temes que intente comerte?
- No...Yo soy muy pequeña y no saciarías tu hambre... - contestó el hada.
- No tienes miedo que te encierre en una cárcel para siempre?
- No...Nosotras las hadas, podemos desaparecer cuando lo deseamos.
- No Tienes miedo de que me enamore de ti? Inquirió el dragón.
La hada, que no esperaba esa pregunta, se tomo unos minutos para responder adecuadamente:
- No...todo el mundo quiere un día amar y ser amado.
El dragón sintió un fuerte deseo de abrazarla, pero las uñas de sus garras clavarían el cuerpo de la pequeña hada...
Quería besarla, pero el fuego de su respiración quemaría sus alas.
Entonces el dragón tristemente lloró, y al abrir sus ojos vió que sus lágrimas habían ahogado a su amada.
La pequeña hada murió en sus brazos, pero antes de partir se oyó un último susurro, como un secreto:
- No es suficiente querer amar, debes ser capaz.
anónimo.
lunes, 14 de octubre de 2013
FINAL ABIERTO
Mariana era contorsionista. Por las mañanas, según lo que hubiera soñado, podía estirarse hasta que se le salían los pies de la cama y las manos tocaban el techo. Había practicado durante años y ahora, era capaz de crecer unos 34 cm sobre su tamaño natural en un solo estiramiento. Y de un día para otro. Decía que su meta era pasar de 0 a 100 en un segundo y siempre que podía, practicaba el crecimiento. Cuando lo conseguía, podía pasar días enteros así de grande, pero luego iba decreciendo hasta que, pasados los días, volvía a su tamaño natural.
Ser grande le servía para muchas cosas: podía mirar la realidad desde arriba, con una perspectiva más amplia; podía llegar al tarro de las galletas que su madre le escondía en la última estantería; podía bailar haciendo más movimientos y sus carcajadas tenían el poder de la resonancia.
Un día que había soñado bonito, caminaba grande por la calle y se encontró una pequeña caja antigua. Estaba allí en una esquina en la acera, sin que nadie reparara en ella. La recogió y la llevó a su casa. Era preciosa. La colocó en su lugar favorito de la habitación y la miró pensando en qué podría meter dentro de ella. Pasaban los días y ningún objeto le parecía suficientemente bueno como para meterlo en la caja, así que una mañana que soñó feo, tomó la caja en sus manos y decidió que aprendería a reducirse sobre su propio tamaño hasta ser capaz de meterse ella misma dentro de la caja. Al principio era una tarea que le motivaba. Empezó a practicar cerrando muy fuerte los ojos y conviviendo con hormigas. Más tarde se dio cuenta de que pensando cosas grises podía reducir más tamaño en menos tiempo. Luego aprendió a pensar siempre en los demás antes que en ella misma, luego que sonriendo poco era capaz de reducirse casi hasta la mitad en media hora…Se convirtió en un vicio, pero no le preocupaba. Pensaba que hacerse grande era como montar en bici, que nunca se olvidaba.
Después de meses de entrenamiento, se sintió preparada. Se sentó al borde de la cama, abrió la caja, y cerró los ojos fuerte.
ANITA KURUBA
Ser grande le servía para muchas cosas: podía mirar la realidad desde arriba, con una perspectiva más amplia; podía llegar al tarro de las galletas que su madre le escondía en la última estantería; podía bailar haciendo más movimientos y sus carcajadas tenían el poder de la resonancia.
Un día que había soñado bonito, caminaba grande por la calle y se encontró una pequeña caja antigua. Estaba allí en una esquina en la acera, sin que nadie reparara en ella. La recogió y la llevó a su casa. Era preciosa. La colocó en su lugar favorito de la habitación y la miró pensando en qué podría meter dentro de ella. Pasaban los días y ningún objeto le parecía suficientemente bueno como para meterlo en la caja, así que una mañana que soñó feo, tomó la caja en sus manos y decidió que aprendería a reducirse sobre su propio tamaño hasta ser capaz de meterse ella misma dentro de la caja. Al principio era una tarea que le motivaba. Empezó a practicar cerrando muy fuerte los ojos y conviviendo con hormigas. Más tarde se dio cuenta de que pensando cosas grises podía reducir más tamaño en menos tiempo. Luego aprendió a pensar siempre en los demás antes que en ella misma, luego que sonriendo poco era capaz de reducirse casi hasta la mitad en media hora…Se convirtió en un vicio, pero no le preocupaba. Pensaba que hacerse grande era como montar en bici, que nunca se olvidaba.
Después de meses de entrenamiento, se sintió preparada. Se sentó al borde de la cama, abrió la caja, y cerró los ojos fuerte.
ANITA KURUBA
viernes, 2 de agosto de 2013
LIbre
El descubrió de repente su mirada perdida y ausente, trato de intuir que sucedía en sus adentros y solo se limitó a contemplarla, a tratar de entenderla, a amarla… a la mañana siguiente después de la ducha ella preparo café, lo bebió en silencio mientras una lagrima rodaba por su mejilla.. Guardo algunas cosas y después se fue simplemente, así sin más, sin culpa, ligera de equipaje y con una vida por delante... él había estado despierto toda la noche, sintió cuando ella sigilosa salió de la cama… lo comprendió todo, prefirió callar y seguir disfrutando de su aroma en la almohada tal vez por última vez., ella durante varios días caminó solitaria por que aquella playa que tantas veces soñó, el sol y el mar acariciaron su hermoso y pálido rostro, ella simplemente cerro sus ojos y escucho su voz interior… así pasaron los días hasta que una tarde ella murió, el la soñó un par de veces y día a día pidió por ella en sus oraciones, una mañana cualquiera y lluviosa por el telediario él supo al fin que jamás volveria.
a luna
a luna
martes, 12 de febrero de 2013
TE SIGO SOÑANDO...❤
Si alguna vez hui
de mi vida contigo
perdoname cariño
estaba distraido
No veia color, en esta marea
habia mucho calor, en la frontera
Me sigues gustando
te sigo soñando
es esta la forma que tengo
cariño de demostrarlo
Si todo es mentira
y la mentira soy yo
deja que esta vez
te hable con mi valor
Siempre te he fallado
si me has necesitado
si siempre me perdonas
lo cambiare ahora
Me sigues gustando
te sigo soñando
es esta la forma que tengo
cariño de demostrarlo...
jairo zavala (depedro)
de mi vida contigo
perdoname cariño
estaba distraido
No veia color, en esta marea
habia mucho calor, en la frontera
Me sigues gustando
te sigo soñando
es esta la forma que tengo
cariño de demostrarlo
Si todo es mentira
y la mentira soy yo
deja que esta vez
te hable con mi valor
Siempre te he fallado
si me has necesitado
si siempre me perdonas
lo cambiare ahora
Me sigues gustando
te sigo soñando
es esta la forma que tengo
cariño de demostrarlo...
jairo zavala (depedro)
lunes, 22 de octubre de 2012
No es que muera de amor, muero de ti....
No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro
acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros,
separados del mundo, dichosa, penetrada,
y cierto , interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos oscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
JAIME SABINES
jueves, 12 de julio de 2012
a ti
he aprehendido a sentirte
y a verte sin estar tu ,
a veces en la obscuridad
puedo reconocer tu aroma,
sin hablar te escucho en mi silencio
y en mi pensamiento cobras vida
veo el cielo y te descubro ahi
entre el infinito y mis lagrimas
y entonces eres...
como una bella gota de cielo
como una bella gota de cielo
un puntito luminoso que se pierde en la inmensidad cada noche.
jose manuel
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